Adelgazar-riesgos-de-las-grasas-saturadas

Los ácidos grasos saturados provenientes de las grasas contenidas en los alimentos participan en el desarrollo de ciertas anomalías metabólicas como la aterosclerosis o la insulino-resistencia. ¿Qué hay de cierto en ello?

Las grasas saturadas deben constituir como máximo un 10% de nuestro aporte energético. Sin embargo, actualmente, los Europeos consumen mucho más (¡de 15 a 20%!). Los alimentos que presentan una mayor concentración de grasas saturadas AGS (80-90%) son los aceites de coco y de palma. La mantequilla, la manteca de cacao y la manteca de cerdo encierran entre un 40 y 50% de AGS. Las grasas de aves (pato, pavo, pollo) y el tocino contienen entre un 30 y 40%, mientras que el queso, la crema y ciertos aceites de pescados encierran entre un 20 y 30% de AGS.

Entre los ácidos grasos saturados, encontramos el ácido palmítico, el ácido esteárico, el ácido araquidónico… Es verdad que los AGS no tienen buena reputación, pero hay que saber también que ciertos de ellos son más nocivos que otros para la salud.

Así, entre los más nocivos está el ácido palmítico contenido en el aceite de palma, que entra en la composición de numerosos productos alimentaricios industriales, llamados de transformación.

El ácido palmítico es pro-inflamatorio en diferentes tipos de células, como los adipocitos. Esta reacción pro-inflamatoria aumenta proporcionalmente al sobrepeso de la persona. El ácido palmítico desarrolla la placa de ateroma, aumentando la concentración plasmática del colesterol malo (LDL). Contribuye también al desarrollo de la diabetes de tipo 2 y del síndrome metabólico.

El primer gesto práctico consistirá en leer las etiquetas de nuestros productos alimenticios, para establecer la eventual presencia de aceite de palma en la lista de ingredientes. Sin embargo, el ácido esteárico no tiene ningún efecto hipercolesterolemiante, pudiendo incluso disminuir el colesterol-LDL en niveles comparables al ácido oleico.

Los efectos atribuidos a los AGS difieren claramente. La comunidad científica y médica ha reconocido tres Ácidos Grasos Saturados aterogénicos: ácido palmítico, ácido mirístico y ácido láurico.

Se recomienda pues disminuir el consumo alimentario de los ácidos grasos mencionados. La industria agroalimentaria tiene parte de responsabilidad también, pudiendo limitar o eliminar estos tres tipos de AGS de la composición de sus productos alimentarios.


Fuente: Walrand S, Fisch F, Bourre JM. ¿Todos los ácidos grasos saturados tienen el mismo efecto metabólico? Nutrición clínica y metabolismo, mayo 2010. Vol. 24, n° 2.

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